,

El storytelling, el DNI de nuestra marca personal

Si la fe mueve montañas las historias ablandan los corazones. Un buen relato es la mejor contraseña para conectar emocionalmente con nuestro interlocutor y nos ayudará a ser  conocidos, reconocidos, memorables y elegidos. Una buena historia, la nuestra, es la mejor herramienta de comunicación de nuestra marca personal.

El storytelling, la narrativa, el contar historias, es una técnica publicitaria muy conocida y utilizada y su incorporación al personal branding es una consecuencia lógica que ayuda a comunicar la propuesta de valor.

Cuando trabajamos nuestro relato tenemos en el visor a nuestro público objetivo, queremos emocionar para que nuestro mensaje cale hondo y muchas veces olvidamos que el primer destinatario de nuestra historia somos nosotros mismos.

Nuestra marca personal no es una marca comercial y cuando tomamos consciencia de que es importante gestionarla ya hemos recorrido una parte importante de camino, nunca partimos de cero y nuestro pasado importa porque gracias a él somos lo que somos en un momento dado. Podemos cambiar, podemos mejorar, podemos hacer grandes planes, podemos reformular  nuestra propuesta de valor, pero no podemos hacer tabla rasa, venimos de donde venimos y hemos de ser conscientes de ello.

Nuestro pasado, sea cual sea, es una palanca fundamental para proyectarnos hacia el futuro. Es posible que hayamos tenido éxitos importantes o que hayamos metido la pata hasta el fondo, pero si estamos aquí es gracias a ello, todo ha sido motivo de aprendizaje que ayuda a situarnos en el momento presente y a visualizar el futuro.

Por esto decir que cuando elaboramos el relato de nuestra marca personal el primer destinatario somos nosotros no es una necedad. Trabajar nuestro relato nos ayuda a tomar consciencia de donde venimos y a definir la meta que nos proponemos alcanzar. Y como no, hemos de ser los primero en creérnoslo.

Nuestro storytelling no es una técnica publicitaria, es un acto de libertad a través del cual exponemos nuestro objetivo en la vida que es nuestra visión,  la manera de alcanzarlo que es  nuestra misión , las reglas con las que queremos hacerlo que son nuestros valores y por supuesto explicamos nuestra propuesta de valor y lo que nos hace únicos.

Para convencer a los demás tenemos que estar en primer lugar absolutamente convencidos de que nuestra propuesta es realmente de valor, de lo que nos hace únicos y de que lo que estamos proponiendo tiene sentido. El primer paso para el éxito comienza en uno mismo pero, no lo olvidemos, el primer paso para el fracaso también. Es por esto que nuestro relato es personal e intransferible porque está embebido de nuestra historia y de nuestros proyectos, porque conecta lo que hemos sido hasta el momento presente con lo que queremos ser y porque explica como a través de lo que hemos ido aprendiendo a lo largo de nuestra vida, sea larga o corta,  ayudaremos a nuestro público, a nuestros clientes, a alcanzar sus objetivos.

Que el relato sea personal e intransferible significa estrictamente que tiene que ser un reflejo de lo que somos, un relato artificial convertirá nuestra marca personal en un artefacto y acabaremos perdiendo la credibilidad de los demás. A través de trabajar el autoconocimiento, los personal branders ayudamos a nuestros clientes a redactar storytelling poderosos, emocionantes y convincentes.

Cuando nuestro relato nos convenza y emocione ya estaremos capacitados para ponerlo en conocimiento de los demás.

¿Tienes ya un relato elaborado? ¿Eres consciente de lo que cuentas a los demás? Ya sabes que estoy a tu disposición para ayudarte.

Imagen @Rodney Smith
1 comentario

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario