Entradas por Jordi Collell

La increíble paradoja del mensaje

Yo pronuncio tu nombre, En esta noche oscura, Y tu nombre me suena Más lejano que nunca. Mas lejano que todas las estrellas Y más doliente que la mansa lluvia. Federico García Lorca, Si mis manos pudieran deshojar Una buena frase, un buen texto, una historia pueden ser muy bellos, estar muy bien escritos y […]

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Ante la duda: salta

Inmóvil en la luz, pero danzante, tu movimiento a la quietud se cría en la cima del vértigo se alía deteniendo, no al vuelo, sí al instante Octavio Paz  Sonetos I Dar un salto al vacío es un instante que puede cambiar el resto de tu vida. Te pasas mucho tiempo decidiendo, evaluando posibilidades, haciendo […]

El equilibrio (frágil) de la identidad

En el primer post del año tengo que hacer una afirmación transcendental que remueva las tripas y conmueva las almas más rígidas y aquí lo tenéis: “la perfección no existe”. La frase no es tan trivial como parece y menos cuando nos la aplicamos a las personas. Somos capaces de tolerar una imperfección estética en […]

La fina certeza de tu intuición

Acabamos año una vez más. Damos el carpetazo a trescientos sesenta y cinco días que para cada cual habrán sido distintos. Es momento de hacer balance. El fin de año no deja de ser una convención porque la vida no se detiene en una fecha del calendario y se reinicia en la siguiente. No nos […]

La relatividad de la mirada

Porque somos seres sociales, la mirada -la nuestra y la de los demás- otorga identidad a las personas que nos rodean y por supuesto a nosotros también y, al mismo tiempo, nos asigna un papel, un rol, en la sociedad y en el mundo. La mirada no es neutra, está influida por la manera que […]

No dejes que el apego marque tu presente

“Si aprendes a disfrutar el aroma de millares de flores, no te aferrarás a ninguna de ellas ni sufrirás cuando no puedas conseguirla… son tus apegos los que te impiden desarrollar un más amplio y más variado gusto por las cosas y las personas.” Y dejarás así que los demás disfruten de millares de flores” […]

El grito de nuestra identidad

<<Paseaba por un sendero con dos amigos – el sol se puso – de repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio – sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad – mis amigos continuaron y […]