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Que tienes que buscar en un consultor de marca personal

Si decides gestionar tu marca personal acompañado por un profesional te garantizo que llegarás más lejos que si decides hacerlo solo porque es cierto que cuatro ojos en más que dos y si acertamos en la elección conseguiremos que el todo sea superior a la suma de las partes.

A estas alturas posiblemente te habrás dado cuenta que hay bastantes profesionales que dicen ser expertos en personal branding.  Si me lo permites te daré algunos consejos para que puedas distinguir el grano de la paja y acertar en tu elección porque te juegas mucho.

[bctt tweet=” Sin un método riguroso en el trabajo de la marca personal no habrán resultados significativos.” username=”jordicollell”]

En primer lugar infórmate sobre el profesional en cuestión. Mira su trayectoria personal y profesional y sobre todo su experiencia tanto laboral como personal. Desconfía de alguien que no haya tenido una vida más o menos intensa o que no sepa explicarlo. Si eres un profesional, un empresario o un directivo busca alguien con un pasado afín al tuyo, que entienda tu lenguaje, que pueda interpretar tus retos, que pueda entender tu sueño y tus proyectos y que sea capaz de enriquecerte con su experiencia y con su visión.

Ten en cuenta su formación. Aunque la vida sea la mejor de las universidades es importante que pueda aportarte el punto de reflexión que vaya más allá de la pura experiencia y que sea capaz de aportar elementos de razonamiento. Te juegas mucho.

Verifica que gestiona su marca personal adecuadamente, mira como comunica, lo que escribe y lo que enseña. Qué hace fuera y dentro de las redes sociales, que esté presente en el mundo real y que no sea un artefacto de la red. Si habla mucho de el y poco de los demás es posible que se comporte del mismo modo contigo.

Pregúntale por su manera de trabajar. En marca personal tiene que haber un equilibrio entre lo que tu aportes y lo que aporte el consultor porque tu marca es tuya y sólo tuya y si el consultor te lo hace todo al final acabarás siendo dependiente. Sin método no habrán resultados significativos.

Finalmente antes de empezar habla con el y pregúntale por todos los puntos anteriores y por todo lo que se te ocurra. Es importante que haya química con tu consultor para que puedas sacar todo el provecho.

Tu elijes siempre.

9 pasos para el cambio
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9 pasos para afrontar el cambio (a mejor)

¿Quién no ha soñado alguna vez en hacer algo distinto a lo que se ha convertido en habitual? A veces tenemos la sensación de que es necesario un cambio de aires para respirar mejor, en otros casos hay elementos que en nuestro trabajo actual no funcionan y que nos invitan a pensar si nuestro tiempo en un entorno concreto se está agotando y también sucede que se pueden producir cambios no deseados en nuestro entorno que nos obligan a tomar decisiones sobre la manera de seguir ganándonos la vida. Ya sea un atisbo de insatisfacción, la necesidad de nuevos retos o simplemente porque sabemos que en nuestro grupo a una determinada edad se jubila al personal y no tenemos ganas de pasar a engrosar las clases pasivas porque todavía tenemos fuelle y, lo que es más importante, salud para seguir muchos años en activo, son motivos suficientes para ir reflexionando un posible cambio.

Tenemos que partir del principio de que si queremos cambiar tiene que ser a algo mejor, que nos llene más y que nos de ingresos suficientes. En muchas ocasiones cuando nos ponemos a pensar en nosotros, en lo que nos interesa, en qué nos gustaría hacer llegamos a la conclusión que no sabemos lo que queremos y abandonamos con lo que perdemos una posible oportunidad o la postergamos hasta que sucede algo inevitable y acabamos perdiendo parte del control de la situación.

También suele suceder que puestos a pensar sobre nuestro futuro nos asustemos visualizando la posibilidad de un cambio y decidamos de entrada no hacer nada. Un cambio implica siempre riesgos y a fin de cuentas la insatisfacción es un atributo propio de la condición humana por lo que ¿para que arriesgarnos si nunca encontraremos la felicidad? ¿A alguien le suena este razonamiento? Es relativamente fácil autoengañarse y convertir una zona de fricción en zona de confort simplemente por el miedo a enfrentarnos a un cambio.

En cualquier caso si sentimos el run run interior que nos pide un cambio pongámonos manos a la obra sin dilación, no sea que dejemos pasar el tren y preparemos un plan.

  1. No invirtamos mucho tiempo analizando las causas. Puede ser que nos pique la curiosidad, o que no nos encontremos todo lo a gusto que nos gustaría o que el día a día se nos ha comido la ilusión o lo que sea, el caso es que sospechamos que nos irá bien un cambio y es en este en lo que debemos centrarnos. Así como muchas oportunidades de negocio se mueren prematuramente por exceso de análisis nuestro plan de cambio  puede ahogarse por exceso de reflexión de sus causas.
  2. Aprovechemos la oportunidad para soñar. Pensemos en lo que nos haría felices hacer, por dónde nos imaginamos que deberían ir las cosas y convirtamos un sueño, o una pasión, en un proyecto. No nos cortemos las alas.
  3. No olvidemos nuestra experiencia. Planear un cambio no es en ningún caso cortar con nuestro pasado y repudiar la experiencia adquirida. Partamos de nuestras capacidades, de nuestros talentos y competencias ya que usadas como palancas nos ayudarán a trazar el recorrido de manera más sencilla. Tracemos puentes con nuestro pasado y no cavemos fosos.
  4. Centrémonos en nuestro foco. Es el momento de revisar nuestros principios fundamentales, la misión, la visión y los valores. Que la ilusión no nos haga cometer el error de ir por una vía muerta.
  5. Definamos nuestro modelo de negocio. Para entender lo que nos proponemos de manera clara y para poderlo explicar lo mejor es dibujar nuestro modelo de negocio, el famoso lienzo, el canvas. Con el en la mano podremos explicarlo a quien sea y nos ahorraremos pruebas innecesarias. Y como no nos ayudará a decidirnos por el proyecto y por el momento de su puesta en marcha o por su abandono para ir a por otro.
  6. Empecemos desde mínimos. En lenguaje de las lean start-up se llama producto mínimo viable y tanto sirve para el producto como para nuestra manera de comunicar. No queramos prepararnos para salir cuando todo esté atado y bien atado porque nos quedaremos en el camino por aburrimiento, ruina o por cualquier otro motivo. Dejemos las cosas listas para poder funcionar con muy poco.
  7. Preparemos nuestra comunicación. Pensando en el futuro para cuando nos queramos poner en marcha y en el presente porque hagamos lo que hagamos y estemos donde estemos podemos ir adentrándonos de manera sutil pero segura en nuestro nuevo mundo sin que nos afecte a la actividad actual.
  8. Seamos fieles a nuestro actual trabajo. Estamos explorando, no lo olvidemos, y no dejemos de lado nuestra ocupación actual, no desconectemos si no ha llegado el momento. La gran ventaja de actuar a tiempo es que tenemos el control de la situación y por lo tanto no tiene sentido que nos asalten ni el pánico ni las prisas. Nuestra empresa actual no merece ninguna desconsideración y, sobre todo, no mordamos la mano que nos alimenta.
  9. Hagamos una buena salida cuando se produzca la desconexión. Como lo tendremos todo o casi todo previsto sólo nos quedará ejecutar el plan y gestionar las excepciones

Planificar nuestro futuro es dibujar la huella que queremos seguir dejando y es un ejercicio básico de marca personal.  Si quieres planificar tu futuro cuenta conmigo.

Imagen @Tommy Ingberg
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La visibilidad en directivos, se puede y se debe

Los que hace tiempo que me seguís a través de este blog o el de Soymimarca, o a través de las redes sociales sabéis que tengo un pasado como directivo del que nunca he renunciado. Es por esto que cuando trato con directivos y ejecutivos sé de lo que hablo, porque he vivido sus mismos problemas durante muchos años y he tenido la posibilidad de encontrar soluciones, y hasta reinventarme, esto último por convicción que no por necesidad.

La vida de un directivo -y mucho más si es mujer- no es fácil, debemos luchar en muchos frentes: los que nos son propios, los que heredamos por las circunstancias o por el efecto ventilador y los que van apareciendo porque la vida está en constante cambio. Tenemos la obligación de estar siempre al día para permitir que nuestra empresa, y nuestro departamento, aporten el valor añadido que se les supone tanto para los clientes como para los accionistas. Y todo ello sabiendo que no tenemos nada asegurado, y que el puesto de trabajo está siempre a disposición de la empresa.

Ser directivo es apasionante porque es un reto constante y porque, lo que desde el personal branding llamamos el nuevo paradigma -que se resume en que se acabó el trabajo fijo para siempre y que a partir de ahora trabajaremos por proyectos-, lo estamos poniendo en la práctica desde hace por lo menos dos décadas. Los directivos tenemos la oportunidad de tomar muchas decisiones y ser nuestra propia sociedad dentro de la compañía.

A pesar de ello los directivos gozamos de poca credibilidad, si nos atenemos a los últimos barómetros de la empresa Edelman, y a pesar de la carga de responsabilidad y trabajo en el interior de las corporaciones, somos poco conocidos en el exterior. Es importante hacer algo para mejorar nuestra reputación y poder convertirnos en los mejores prescriptores de nuestra empresa y también en los nuestros, porque si no damos a conocer lo que sabemos, lo que aportamos y lo que podemos ofrecer, nadie lo va a hacer por nosotros.

[bctt tweet=”Es importante mejorar nuestra reputación y ser prescriptores de nuestra empresa”]

Estar en las redes sociales requiere tiempo, y quien diga lo contrario o no ha tenido nunca la presión de nuestro trabajo, y no sabe de lo que está hablando, o miente. Perdonad mi crudeza pero es así. Si a mi, en el momento más álgido de mi etapa anterior en la que viajaba entre tres y cinco días a la semana, me hubieran planteado tener una vida activa en redes sociales y mantener un blog o colaborar en el blog de la empresa, me lo hubiera pensado dos veces.

Pero las redes sociales son la plataforma que nos abre las puertas del mundo y la posibilidad de entrar en contacto con las personas que queramos y para irnos haciendo conocidos, reconocidos, recordados y elegidos cuando se produce una necesidad tanto por parte de nuestros clientes como de nuestra compañía y por lo tanto es una oportunidad que no podemos y que no debemos desperdiciar porque a medio  y hasta a corto plazo puede llegar a tener malas consecuencias para nuestro desarrollo profesional y para la empresa a la que representamos. Si no nos ven, no existiremos.

Ya son muchas las empresas que incentivan que sus directivos tengan una presencia en el exterior. Otras, no obstante, dependiendo de la actividad y el sector, tienen algunas limitaciones en este sentido con el temor de que se puedan generar polémicas que salpiquen la compañía, depende siempre de la actividad y del sector en están operando.

Tanto en un caso como en otro, podemos, y debemos estar presentes en el mundo online aceptando las restricciones como un reto.

De todos modos nadie nos va a ahorrar el tiempo que necesitemos para poder poner en práctica nuestra política de comunicación porque cuando tenemos un recurso limitado tenemos que ser conscientes de los usos alternativos que tiene para poder optimizarlo. Os propongo el siguiente plan de trabajo:

  1. Definir los pilares de vuestra marca personal. Identificar el foco y la manera de llevarlo a la práctica, la misión, y los valores que nos acompañan. Definir y explicar nuestro proyecto y como conecta con el de nuestra empresa.
  2. Trabajar un plan de comunicación dirigido a nuestra audiencia y a la de nuestra empresa y si es preciso consensuarlo internamente y si no es posible evitar cualquier situación de roce con la política de comunicación de nuestra compañía.
  3. Comunicar utilizando la ayuda profesional que sea necesaria para poner en práctica nuestro plan de comunicación y hacernos visibles. Si acudimos a profesionales para tareas cotidianas que si tuviéramos tiempo podríamos solucionar nosotros, tales como asistencia doméstica, reparaciones varias, representación legal o asistencia en temas fiscales, ¿por qué no hacemos lo mismo con nuestra comunicación?

Si también desarrollas los dos primeros pasos del plan de trabajo acompañado por un profesional ahorrarás todavía más tiempo y conseguirás una mayor profundidad y eficacia en los resultados.

Yo puedo acompañarte, tengo las herramientas y la experiencia y se de lo que estoy hablando porque lo he vivido como tu.

Imagen @Rodney Smith
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6 secretos para ir bien acompañado

Dice un viejo proverbio que si caminas solo irás más rápido, pero si caminas acompañado llegarás más lejos.  Unir fuerzas y esfuerzos con otras personas para alcanzar un objetivo común es de entrada una opción atractiva que nos puede permitir conseguir metas que yendo en solitario podrían resultar más difíciles y costosas pero también conlleva sus riesgos que deben ser valorados porque una mala elección de los compañeros de viaje nos puede conducir hacia una vía muerta.

Nuestra vida personal y profesional es un camino que está compuesto de muchas etapas y en cada una de ellas podemos escoger ir solos o en compañía en función de los objetivos que queramos conseguir. Una alianza para que funcione debe ser capaz de potenciar las propuestas de valor individuales para que el todo sea mayor que la suma de las partes.

 

[bctt tweet=”Una alianza debe potenciar las propuestas de valor individuales para que el todo sea mayor que la suma de las partes.”]

En mi camino profesional he vivido alianzas que han funcionado, otras que han resultado un auténtico desastre y algunas que, pudiendo haber sido exitosas, se han muerto por agotamiento. De todas esta situaciones he aprendido que para que una alianza funcione debe cumplir por lo menos las siguientes características:

  1. Que sea necesaria. Muchas veces buscamos compañía para hacer aquello que podríamos hacer solos y que no nos atrevemos a hacerlo ya sea por falta de confianza en nosotros o por miedo o por no haber valorado suficientemente nuestras propias competencias y talentos. Las preguntas clave son ¿por qué necesito ir acompañado? y ¿en qué se refuerza mi propuesta de valor con esta alianza? El autoconocimiento es una herramienta fundamental en esta fase inicial.
  2. Escoger adecuadamente a los compañeros de viaje. No se trata solamente de que nos puedan aportar un valor adicional si no que es necesario que tengamos información de las personas con las que vamos a hacer ruta. Las elecciones a priori o los flechazos pueden tener malas consecuencias. Las preguntas que nos podemos hacer son ¿tiene mis posibles socios un historial de alianzas positivo? ¿ha habido en el pasado situaciones de fracaso que deba tener en cuenta para tomar la decisión? Informarse es imprescindible porque aliarse con alguien que tiene detrás suyo una ristra de malas experiencias nos debería hacer reflexionar.
  3. Se trata de ganar-ganar. Todas las partes tienen que ganar y para ello tienen que hacer aportaciones  equivalentes. Cuando se produce un desequilibrio y una de las partes aporta menos o quiere recibir más que los demás la alianza peligra. Como norma general los aprovechados no tienen cabida. Preguntémonos ¿qué gano? y  ¿qué aporto? No demos  nada por supuesto.
  4. Con reglas claras.  Hay que dejar muy claro como hemos de funcionar y también cómo y en que supuestos debemos acabar el recorrido juntos. Una alianza nace con ilusión y se disuelve con dolor. Cuando las cosas no funcionan es más complicado tener la mente clara por lo que es importante prever la manera en que se pueda poner fin sin que se generen litigios innecesarios. Anticiparse a los acontecimientos no es ser agorero, es ser previsor. Si algún socio se muestra reacio preguntémonos si nos interesa continuar porque puede ir con malas intenciones.
  5. Valores de marca personal compartidos. Aunque el objetivo sea común el fin no justifica los medios. Y la unión de personas con métodos basados en valores dispares puede lastrar la percepción del entorno y debilitar la marca de algunos participantes. Es claro que si nos aliamos con personas sin escrúpulos podemos ser percibidos de igual manera. Para ello es necesario que nosotros tengamos claros nuestros valores y los pongamos en común con los futuros socios.
  6. Divertida: Mi experiencia me demuestra que cuando nos lo pasamos bien las cosas funcionan mejor. Cuando afloran los malos rollos y las recriminaciones vale la pena entrar en cuarentena y aplicar cirugía.

Cuando pensemos en aliarnos con alguien hagamos una valoración inicial potente, revisemos periódicamente los resultados y seguro que llegaremos muy lejos.

Imagen: @Jack Vettriano

12 retos del personal branding en la empresa

Este texto está inspirado en una publicación de Didier Erwoine, psicólogo belga y precursor de la difusión de la marca personal en las empresas de su país, que nos plantea 12 realidades en forma de retos para las empresas.

1. Nueva configuración de la organización: Las nuevas tendencias organizativas tienden a que las empresas trabajen por proyectos o en red. En este marco los trabajadores dejan de ser meros ejecutantes situados en una estructura jerárquica para tener un papel de “emprendedores” de modo que la identidad estereotipada y la apariencia única dejan lugar a una reconstrucción libre del entorno. Conservando la identidad individual se desarrollan sinergias que promueven una interdependencia saludable.

– El personal branding y la visibilidad individual pueden contribuir a la puesta en marcha de proyectos y espacios virtuales de colaboración así como a la construcción del conocimiento.

2. Imagen personal e imagen corporativa: Del mismo modo que la imagen de la empresa influye en la imagen personal, la imagen de un individuo puede tener un impacto sobre la imagen de la empresa.

– Una imagen fuerte y positiva de un individuo, por carisma, beneficia la imagen de la empresa.

3. Coherencia personal: Con un programa de personal branding la empresa favorece la coherencia personal de sus empleados y dispone a los trabajadores más en consonancia con sus misiones personales y les confiere más confianza en el desarrollo de sus funciones.

4. Nueva concepción del trabajo: Rompe con el antiguo paradigma del trabajo que es proporcionar el sustento. El personal branding refuerza la nueva tendencia:

– Búsqueda de sentido o actividades en concordancia con las pasiones.

– Búsqueda de reconocimiento

– Deseo de desarrollo personal

– Necesidad de interdependencia

– Querer ser “uno mismo” en el puesto de trabajo

5. Motivación: Uno de los desafíos de las empresas es poder conciliar sus retos con los proyectos personales de sus miembros. Los profesionales no se implican realmente  si los proyectos no tienen sentido para ellos.

– Desgraciadamente los individuos conocen mejor los objetivos de la empresa que sus objetivos personales, no están acostumbrados a dejar aflorar y a aceptar sus emociones y motivaciones profundas.

– Ayudar  a que los trabajadores se conozcan más y mejor y que por este hecho tengan una visión más clara de su futuro y de lo que quieren, constituye una fuerte palanca de motivación.

6. Sacar mejor partido de la experiencia: Si gracias al Personal branding el trabajador puede orientarse hacia el tipo de misiones que se corresponden mejor con su evolución y características personales la empresa se beneficia de un nivel de desempeño superior.

7. Gestión de las competencias: El Personal branding permite a la empresa perfilar de manera más certera las contrataciones que en un entorno clásico de contratación.

– Asimismo permite descubrir competencias en los trabajadores que antes hubieran quedado escondidas.

– Algunas empresas como Microsoft, Procter & Gamble, British Telecom, JP Morgan han integrado el concepto de Personal branding en su programa de desarrollo de talento. Estas empresas consideran que la mejor estrategia es pedir que sus trabajadores den lo mejor de sí y no el máximo.

8. Recursos Humanos = Gestores de Marcas Personales: Entramos en una época en que se necesitan profesionales multifunción capaces de cambiar de entornos, equipos y tareas al ritmo de las cambiantes condiciones de trabajo  y la relación empresa / trabajador ya no se basa solo en la fidelidad sino en la capacidad mutua de encaje a corto plazo. Se prevé una tendencia en la que los individuos serán su propia empresa unipersonal.

– La capacidad de los RRHH de gestionar las marcas individuales y contribuir a su evolución de acuerdo con las necesidades de la empresa marcará el nuevo rumbo.

9. Enriquecimiento de las funciones: Desarrollar una marca personal dentro de la empresa permite que el trabajador pueda proponer en cualquier momento de su carrera una oferta de servicios que vayan más allá de su descripción de funciones proporcionando un beneficio mutuo.

10. Networking: Contribuyendo al desarrollo del personal branding la empresa  afianza los contactos de sus colaboradores con el exterior que redundan en beneficio mutuo. Muchas veces se contrata a un profesional más que por sus conocimientos por su red de contactos.

– Lo mismo es aplicable a las redes sociales del entorno 2.0.

11. Competencias del Personal branding al servicio de la empresa: Una persona que desarrolla su marca personal despliega un conjunto de competencias que son de eminente interés y utilidad para la empresa:

– Espíritu de empresa

– Sentido de iniciativa

– Creación y búsqueda de oportunidades

– Creatividad práctica

– Audacia y originalidad

– Capacidad de comunicación y marketing

– Convicción personal y fuerza de persuasión

– Desarrollo de una personalidad fuerte

– Capacidad para desarrollar una estrategia

– Visión clara de sus objetivos profesionales

– Equilibrio de competencias y conocimientos

– Desarrollo constante y óptimo en su dominio profesional

– Pasión por su trabajo

– Desarrollo de una red de contactos

– Anticipación por las novedades y cambios del entorno

– Adaptación al cambio

– Capacidad para construir sus propios referentes

– Aptitud para manejar la incertidumbre

12. Riesgos: una lectura conservadora puede convertir todos o muchos de los puntos anteriores en riesgos para la compañía: Escasa confidencialidad, dispersión de la mano de obra….