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Por estas latitudes tenemos un verano tórrido. Por lo que cuentan los meteorólogos estamos batiendo records de altas temperaturas tanto de día como de noche y ante estas circunstancias se impone un parón y, los que pueden, tomarse un respiro. Vacaciones y marca personal ¿tienen algo que ver?

El hecho de que el país pare durante el mes de agosto tiene algo que ver con la meteorología y por supuesto con la tradición  porque es mucho mejor bajar la persiana ahora que en otras épocas del año. En otras zonas geográficas esto no es así y sin embargo los países que concentran las vacaciones funcionan tan bien como los que las disfrutan escaladas. Valoraciones economicistas aparte los amantes del pensamiento único cuando llega esta época del año hacen su agosto particular ensañándose con la singularidad hispana.

¿La precariedad limita el descanso?

No todo el mundo puede disfrutar de vacaciones, la economía no va todavía a velocidad de crucero y venimos de las oscuras cavernas de la crisis aunque a nivel de calle se nota alegría. El empleo precario unido a la carestía de la vivienda impiden a muchos asalariados poder disfrutar de unas vacaciones tradicionales y por supuesto las personas que forman parte de colectivos económicamente marginados también tienen serias dificultades para poder permitirse  unos días para reponer fuerzas.

Cuando te quejas tu marca se resiente

Un caso distinto es el de los autónomos, es también lugar común en estas fechas oír lamentaciones de este colectivo sobre la imposibilidad de tomarse unos días de descanso porque de hacerlo dejan de facturar. Es evidente que como en el caso de los asalariados los autónomos constituye un colectivo heterogéneo en el que conviven profesionales con un nivel de ingresos considerables y otros con facturaciones por debajo del nivel de subsistencia y estos últimos es evidente que lo están pasando realmente mal. En medio, en la parte central del colectivo de autónomos, hay niveles de ingresos que sin estar como para tirar cohetes permiten llevar una existencia digna manteniendo siempre las antenas puestas para evitar que la situación degenere.

Yo mismo soy autónomo y no acostumbro a quejarme. Las cosas podrían irme mejor, mucho mejor, pero aun así me considero un afortunado, la crisis me ha dejado muy tocado pero aun así doy gracias por lo que tengo. Y esta es una actitud que veo poco, hay mucha queja y poco agradecimiento en general. ¿Cómo vas a poder confiar de alguien que se pasa la vida quejándose? La amargura es un indicativo de una marca personal poco sólida poco importa una buena visibilidad si no va acompañada de alegría de vivir.

Y en época de redes sociales cuando alguien de lamente mira sus redes y comprueba que lo que dice no tiene signos externos contradictorios. Muchas de las personas que lloran muestran precisamente lo contrario en sus apariciones por la red. O lo uno o lo otro pero que no te desanimen con sus lamentos quien mucho se queja es spam puro.

Cuando aprovechas las oportunidades tu marca personal crece

Quedarse en casa no es sinónimo de no hacer vacaciones. El poder vivir unos días haciendo las cosas de una manera distinta ayuda a reponer fuerzas y puede llegar a tener un coste económico bajo.

Plantearte unos días de cambio de hábitos aunque tengas que seguir trabajando te ayudará a tener una visión distinta de tu día a día y, quien sabe, a cambiar.

Aprovechar el parón generalizado para dedicarte unos instantes a ti misma tiene efectos regenerantes y mágicos.

Acércate a las personas positivas que viven contentas con lo que tienen pero que luchan para mejorar, son oro en paño.

Cinco cosas que puedes hacer a coste cero

  1. Disfruta de tu familia y amigos. La falta de tiempo erosiona las relaciones personales y te genera un sentimiento de soledad. Ahora es el momento de quedar y hablar paseando, compartiendo aquello que normalmente no puedes y reforzando lazos.
  2. Piensa en ti y mejora tu autoconocimiento. Piensa en tu vida, si te resulta gratificante y en lo que puedes hacer para mejorarla, cambiarla o mantenerla. Haz una lista de las cosas que te gustaría hacer y que todavía no has hecho, ponles fecha y construye un mapa mental con lo que necesitas para que sea posible. Revisa tu modelo de negocio. Rehaz el inventario de tus competencias o escríbelas si es la primera vez que te lo planteas. Reformula tu propósito y tus valores de acuerdo con tu momento vital.
  3. Lee, mira videos o series, investiga. En la red tienes todos los elementos que necesitas para mejorar tu conocimiento y existen unos lugares llamados bibliotecas públicas que funcionan de maravilla y tienen un catálogo muy extenso tanto de libros como material audiovisual.
  4. Gestiona tu marca personal. Si te ha ayudado el punto dos piensa en la manera de que te elijan para conseguir tus objetivos. Trabaja tu visibilidad y mira si tu presencia en las redes sociales y en el mundo de los átomos, en el mundo no virtual, es la que quieres y es la mejor que puedes tener. Actúa en consecuencia.
  5. Observa como pasa el tiempo. Estar en babia es una manera distinta de presencia en el mundo que normalmente no te puedes permitir, hazlo ahora y disfrútalo.

Seguro que se te ocurrirán muchas cosas para añadir a la lista, te invito a que lo hagas y lo compartas.

¡Que tengas unas buenas vacaciones!