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De manera cíclica sale a la palestra alguna pregunta sobre la marca personal, el personal branding y todos los tópicos que los rodean. Ha llegado mi momento de decir algo al respecto para fijar los conceptos, evitar equívocos y poner mi grano de arena para que no se venda gato por liebre. Aquí tienes mi Guía práctica para gestionar tu marca personal

En este artículo encontrarás una guía breve pero segura para gestionar tu marca personal y saber cómo pedir ayuda a un profesional si no tienes la disponibilidad para abordar el camino en solitario.
Lo que leerás a continuación es el resultado de mi experiencia y de haber acompañado a unos cuantos centenares de profesionales en la gestión de su marca personal.

¿Qué es la marca personal?

La marca personal es la huella que dejas en el corazón de los demás. Sigo pensando que es la mejor definición por dos motivos importantes:

  • Es una definición corta y clara. Por regla general me alejo al galope de las definiciones complejas que acaban liando al personal.
  • Combina los elementos racionales, la huella, con las emociones, el corazón. De la fusión de ambos sale siempre un combinado potente que nunca pasa desapercibido.

El primero en utilizar el concepto de marca personal fue Tom Peters en agosto del 2009 en un artículo de la revista Fast Company. Se refería a las personas que estaban trabajando en una empresa y lanzaba un mensaje esperanzador sobre la manera de abordar el trabajo como si cada cual fuera su propio director general.
De la mano de Peters descubrimos que lo de dejar huella va de proponer soluciones para transformar el mundo siendo útiles a los demás.
Otras maneras de definir la marca personal son igualmente interesantes como la de Jeff Bezos “aquello que dicen de ti cuando tu no estás” o “el arte de invertir en ti” de Guillem Recolons o “ marca eres tu” de Eva Collado Durán o también “La marca personal es la quintaesencia de cualquier profesional, aquello que nos hace únicos profesional, pero también personalmente, y que nos permite ser identificados por nuestro entorno como personas referentes capaces de aportar un valor único en la disciplina en la que hemos decidido ser excepcionales” de Andrés Pérez Ortega o “tu marca personal es el conjunto de valores, competencias, habilidades y contactos que te hacen único/a.” en palabras de Neus Arqués.

¿Qué es Personal Branding?

Es el conjunto de acciones que realizamos para gestionar la marca personal.
Porque la marca personal se gestiona y no se crea. Todos dejamos marca desde que nacemos, aunque no nos demos cuenta de ello y llega un momento en que decidimos ser parte activa o dejar que siga yendo por su cuenta. En este momento iniciamos el proceso de personal branding.
La diferencia entre crear y gestionar no es baladí y se mueve entre la artificialidad y la autenticidad. Quien te diga que te va a crear una marca personal te está dirigiendo hacia lo artificial mientras que quien te ayude a gestionarla te está hablando desde lo auténtico, de asumir lo que has ido forjando hasta el momento para pasar a construir un futuro posiblemente distinto y en cualquier caso incierto.
Posiblemente el que crea marcas personales refleja su propia falta de autenticidad y no sea más que un artefacto.
Ojo avizor con los charlatanes que las palabras lo soportan casi todo.

¿Qué objetivos tiene el personal branding?

También podrías preguntarte ¿para qué sirve gestionar tu marca personal?
Gestionar correctamente tu marca personal te permitirá:

  • Conocerte mejor y decidir aquello que tienes que mejorar o cambiar.
  • Definir tus sueños y tus proyectos personales y profesionales para que no se queden escondidos en el baúl de los recuerdos.
  • Diferenciarte del resto de personas.
  • Saber qué puedes hacer para ayudar a los demás.
  • Hacer frente a las crisis económicas cuando se presenten y mantenerte a flote.
  • Mejorar tu retribución y conseguir mejores puestos de trabajo o proyectos más interesantes.
  • Que tu entorno te reconozca por tus aportaciones, te valore y te considere un referente o un experto.
    Aumentar tus oportunidades

En definitiva, el personal branding te ayudará a ser una persona

  • Conocida
  • Reconocida
  • Memorable o recordada
  • Elegida

De qué no va el personal branding

  • De ir con prisas. Si llegar hasta aquí sin gestionar tu marca te ha llevado años, no pretendas cambiar en tres meses. Estás haciendo un trabajo muy importante y las prisas son siempre malas consejeras. Tómate tu tiempo, sin prisas, pero sin pausas.
  • De encontrar trabajo y punto. Si la necesidad te aprieta, si se te ha agotado tu caja de resistencia, si estás en un aprieto no esperes milagros. Tu marca la tienes que gestionar cuando estés en condiciones de mirar al horizonte y no tener apremios. Siempre es un buen momento para empezar, pero, te lo repito, no esperes milagros.
  • De posicionarte en redes sociales. Esto va más allá. Las redes sociales son un medio más para transmitir tu mensaje, pero no una finalidad. Que estés bien posicionada no significa que hayas conseguido tus objetivos ni que vayas a conseguirlos, simplemente serás más visible y punto. Desconfía de los que sólo te hablen de redes sociales porque el 80% de los puestos de trabajo no se anuncian y se mueven por boca oreja.
  • De ganar dinero a corto plazo. Ganar dinero es una consecuencia de tu trabajo bien hecho. Ganarás dinero si tu público te elije, pero puede tardar. Podrás monetizar tus esfuerzos, pero nunca a corto plazo, no te desanimes, persevera y lo conseguirás.

Empresa y Personal Branding

Este texto está inspirado en una publicación de Didier Erwoine, psicólogo belga y precursor de la difusión de la marca personal en las empresas de su país, que nos plantea 12 realidades en forma de retos para las empresas y que publiqué en este blog en el año 2015.

  • Nueva configuración de la organización: Las nuevas tendencias organizativas tienden a que las empresas trabajen por proyectos o en red. En este marco los trabajadores dejan de ser meros ejecutantes situados en una estructura jerárquica para tener un papel de “emprendedores” de modo que la identidad estereotipada y la apariencia única dejan lugar a una reconstrucción libre del entorno. Conservando la identidad individual se desarrollan sinergias que promueven una interdependencia saludable.
    • El personal branding y la visibilidad individual pueden contribuir a la puesta en marcha de proyectos y espacios virtuales de colaboración, así como a la construcción del conocimiento.
  • Imagen personal e imagen corporativa: Del mismo modo que la imagen de la empresa influye en la imagen personal, la imagen de un individuo puede tener un impacto sobre la imagen de la empresa.
    • Una imagen fuerte y positiva de un individuo, por carisma, beneficia la imagen de la empresa.
    • Los colaboradores y los stakeholders son los mejores embajadores de la empresa.
  • Coherencia personal: Con un programa de personal branding la empresa favorece la coherencia personal de sus empleados y dispone a los trabajadores más en consonancia con sus misiones personales y les confiere más confianza en el desarrollo de sus funciones.
  • Nueva concepción del trabajo: Rompe con el antiguo paradigma del trabajo que es proporcionar el sustento. El personal branding refuerza la nueva tendencia:
    • Búsqueda de sentido o actividades en concordancia con las pasiones.
    • Búsqueda de reconocimiento
    • Deseo de desarrollo personal
    • Necesidad de interdependencia
    • Querer ser “uno mismo” en el puesto de trabajo.
  • Motivación: Uno de los desafíos de las empresas es poder conciliar sus retos con los proyectos personales de sus miembros. Los profesionales no se implican realmente si los proyectos no tienen sentido para ellos.
    • Desgraciadamente los individuos conocen mejor los objetivos de la empresa que sus objetivos personales, no están acostumbrados a dejar aflorar y a aceptar sus emociones y motivaciones profundas.
    • Ayudar a que los trabajadores se conozcan más y mejor y que por este hecho tengan una visión más clara de su futuro y de lo que quieren, constituye una fuerte palanca de motivación.
  • Sacar mejor partido de la experiencia: Si gracias al Personal branding el trabajador puede orientarse hacia el tipo de misiones que se corresponden mejor con su evolución y características personales la empresa se beneficia de un nivel de desempeño superior.
  • Gestión de las competencias: El Personal branding permite a la empresa perfilar de manera más certera las contrataciones que en un entorno clásico de contratación.
    • Asimismo, permite descubrir competencias en los trabajadores que antes hubieran quedado escondidas.
    • Algunas empresas como Microsoft, Procter & Gamble, British Telecom, JP Morgan han integrado el concepto de Personal branding en su programa de desarrollo de talento. Estas empresas consideran que la mejor estrategia es pedir que sus trabajadores den lo mejor de sí y no el máximo.
  • Recursos Humanos = Gestores de Marcas Personales: Entramos en una época en que se necesitan profesionales multifunción capaces de cambiar de entornos, equipos y tareas al ritmo de las cambiantes condiciones de trabajo y la relación empresa / trabajador ya no se basa solo en la fidelidad sino en la capacidad mutua de encaje a corto plazo. Se prevé una tendencia en la que los individuos serán su propia empresa unipersonal.
    • La capacidad de los RRHH de gestionar las marcas individuales y contribuir a su evolución de acuerdo con las necesidades de la empresa marcará el nuevo rumbo.
  • Enriquecimiento de las funciones: Desarrollar una marca personal dentro de la empresa permite que el trabajador pueda proponer en cualquier momento de su carrera una oferta de servicios que vayan más allá de su descripción de funciones proporcionando un beneficio mutuo.
  • Networking: Contribuyendo al desarrollo del personal branding la empresa afianza los contactos de sus colaboradores con el exterior que redundan en beneficio mutuo. Muchas veces se contrata a un profesional más que por sus conocimientos por su red de contactos.
    • Lo mismo es aplicable a las redes sociales del entorno 2.0.
  • Competencias del Personal branding al servicio de la empresa: Una persona que desarrolla su marca personal despliega un conjunto de competencias que son de eminente interés y utilidad para la empresa:
    • Espíritu de empresa
    • Sentido de iniciativa
    • Creación y búsqueda de oportunidades
    • Creatividad práctica
    • Audacia y originalidad
    • Capacidad de comunicación y marketing
    • Convicción personal y fuerza de persuasión
    • Desarrollo de una personalidad fuerte
    • Capacidad para desarrollar una estrategia
    • Visión clara de sus objetivos profesionales
    • Equilibrio de competencias y conocimientos
    • Desarrollo constante y óptimo en su dominio profesional
    • Pasión por su trabajo
    • Desarrollo de una red de contactos
    • Anticipación por las novedades y cambios del entorno
    • Adaptación al cambio
    • Capacidad para construir sus propios referentes
    • Aptitud para manejar la incertidumbre
  • Riesgos: una lectura conservadora puede convertir todos o muchos de los puntos anteriores en riesgos para la compañía: Escasa confidencialidad, dispersión de la mano de obra….

Embajadores de la marca corporativa

Un embajador de una marca no es más que una persona que habla bien de dicha marca porque quiere, bien sea porque está satisfecha y agradecida o porque simplemente le gusta y quiere hacerlo público. Todo lo demás es literatura.
Los embajadores pueden ser externos o internos. Un cliente o un usuario satisfecho o un stakeholder contento y motivado que quiera trasladar su satisfacción a otras personas son ejemplos claros de embajadores externos entendiendo por stakeholers a todas las personas que rodean a la organización desde los proveedores hasta los clientes.
En el ámbito interno se mueven los empleados o los colaboradores, aquellas personas que están permanentemente gestionando la empresa desde sus tripas y que comparten su día a día. Hablar de los empleados como embajadores de la marca corporativa se ha convertido en un lugar común pero su práctica no es ni mucho menos una moda.
En nuestro momento cultural la comunicación o se hace de persona apersona o no existe. El momento comunicativo de empresas e instituciones con personas ha pasado a la historia.
Para que los empleados o colaboradores puedan hablar de la empresa y difundir su mensaje se tiene que cumplir dos condiciones básicas:

  • Que gestionen su marca personal. La comunicación necesita visibilidad y su eficacia está en función de la confianza entre emisor y receptor y está íntimamente relacionado con la esencia de la marca personal, la huella que dejamos en el corazón de los demás. La propia empresa puede facilitar a su gente los recursos necesarios para que sean conocidos, reconocidos, memorables y elegidos. Y que esta gestión de marca personal se impulse y se inicie desde el más alto nivel ejecutivo.
  • Que tengan criterio, información y motivación. Los colaboradores que no se sienten fuertes, empoderados, no pueden comunicar de manera espontánea y mucho menos hacerlo para hablar de la empresa. Fomentar el liderazgo y el autoliderazgo es una sana vía de empoderamiento

Permitir que los empleados se empoderen y comuniquen con el exterior es motivo de temor por lo que pueda suceder. En una empresa donde lo que prima es el micro management no hay sitio para embajadores.
La consultora Edelman publica cada año un barómetro de confianza. De manera reiterada dentro de las personas más creíbles están los empleados y las personas corrientes y entre la que lo son menos los CEOS y los políticos.

Ejes de la Marca Personal

Para dejar marca no basta sólo con elaborar un buen mensaje y comunicarlo correctamente, las palabras vuelan.
Tienes que demostrar que lo que cuentas es cierto y debes hacerlo en dos momentos distintos. Cuando emites tu mensaje debes incluir la información suficiente para que el receptor se convenza de que eres capaz de hacer lo que dices y cuando te elijen debes hacerlo de manera práctica.
hacia tu público no es positiva. Es triste hacerlo bien y no convencer por las formas.
PROMESA (decimos)-ACCIÓN (hacemos)-ACTITUD son los tres pilares en los que se apoya tu marca personal.

10 pasos para gestionar tu Marca Personal

1. Empieza preguntándote tu ‘Por qué’

Me refiero a tu propósito a aquello que te ayuda cada mañana a levantarte y que da sentido a tu vida. Tómate tu tiempo, saca el papel y el lápiz y escríbelo. Guárdalo y al cabo de unos días verifica que tu redactado es el que refleja mejor lo que sientes.
Fíjate que mi por qué es muy sencillo: Creo en la igualdad de oportunidades y en el poder de las personas, pero ilumina mi día a día.

2. Investiga en qué eres buena

Se trata de que hagas un listado de competencias, habilidades y talentos. Lo de la lista no es una manía sirve para tomar mayor consciencia.
Separa tus competencias instrumentales de las emocionales, las primeras se suelen llamar en ingles hard y se trata de habilidades del tipo saber redactar, ser buena usando un software determinado o analizando balances; las segundas, las emocionales, se llaman también soft y entre ellas encontramos la empatía, saber escuchar, trabajar en equipo, la resiliencia, la asertividad a modo de ejemplo.

3. Pregunta a tu entorno

Los demás saben muchas cosas sobre ti que tu ignoras, preguntando se va a Roma. Y es posible que te sorprendas y aprendas nuevas cosas sobre ti, tanto positivas como negativas. Así podrás incidir en lo que los demás valoran y modificar aquello que perciben como negativo.
Pregunta por todo lo que consideres relevante, por tus competencias, por tu forma de comunicar, por tus conocimientos, por lo que sea, pero pregunta.

4. Incide en los puntos críticos

Es el momento de hacer un DAFO sobre ti. Buscas tus fortalezas y debilidades, explica como el entorno influye a través de las oportunidades y amenazas que muchas veces no controlas.

5. Identifica tu propuesta de valor

La propuesta de valor es aquello que puedes hacer para solucionar algún problema a los demás. En definitiva, es lo que a los demás les importa de ti.
La propuesta de valor debe de ser algo abstracta para que pueda acoger diversos productos o servicios. Por lo tanto, no se trata de definir tu actividad si no los problemas que soluciona tu actividad.

Mi propuesta de valor es: Ayudo a las personas (profesionales, directivos, artistas, gente corriente como yo…) y a las empresas a ser conocidas, reconocidas, memorables y elegidas para que así puedan materializar su propósito.

Se dice que la propuesta de valor debe de ser diferencial, no te atormentes con esto. Si te fijas en la mía es muy probable que haya otros profesionales que solucionen los mismos tipos de problemas. Lo que me hace único es la manera que tengo de ponerlo en la práctica. ¿Recuerdas que antes hablábamos de actitud?

6. Construye tu proyecto

Como ya tienes definida tu propuesta de valor ahora es el momento de ir más al grano y pensar como la transformas en productos y servicios. De qué manera concreta ayudas a los demás a solucionar el problema en cuestión y cómo lo llevas a la práctica para que puedas ganarte la vida con ello o por lo menos no perder tiempo y energías.
A mis clientes les ayuda mucho que hagamos conjuntamente un modelo de negocio, el llamado comúnmente canvas o lienzo.
Identifica tu:

  • Público
  • Canales de comunicación
  • Relaciones que quieres mantener
  • Recursos que necesitas
  • Alianzas que debes tener para poder convertir en realidad tu proyecto

Si a esto le añades la propuesta de valor ya tienes el proyecto listo para ser explicado.
En mi caso particular la manera de materializar mi propuesta de valor es ser personal brander o estratega de marca personal, también es ser profesor, también es ser directivo en proyectos de corta duración.

7. Mira tu posicionamiento

El posicionamiento es la idea o concepto que queda grabado en la mente de tu público respecto a tu marca, producto o servicio. Puedes ser mas barata, mas ágil, con mayor calidad o tener mayores prestaciones, por ejemplo.
Elige tu valor diferencial y potenciarlo. Para ello tendrás que ver en que situación relativa estás respecto de tus competidores y decidir donde quieres estar.

8. Redacta tus mensajes

Ahora ya puedes comunicar con tu público. Ha llegado el momento de escribir tus mensajes. En plural porque hay un mensaje para cada situación, dependiendo del momento, del tiempo disponible o de las circunstancias. Lo importante es que todos los mensajes sean coherentes.

  • Trabaja un mensaje corto para explicar lo que ofreces cuando el tiempo sea muy escaso. Me refiero a algo parecido a un elevator pitch.
  • Ten a mano otro mensaje para presentarte junto con tu propuesta de valor y tus servicios cuando dispongas de tiempo suficiente y de tener si es preciso los elementos de soporte necesarios.
  • Si quedas para comer o cenar vale la pena que dispongas de un relato más elaborado, para emocionar a tu interlocutor.
  • Y no olvides lo que vas a contar en redes sociales:
    • Tu titular y tu extracto en LinkedIn
    • Tu extracto en Instagram y Twitter

9. Define tus canales de comunicación

Tenemos un solo mundo con dos entornos distintas: el on-line, internet y las redes sociales y la off-line, el del mundo de carne y hueso. En cada una de ellas tendrás que desarrollar tu comunicación para ser visible al máximo.
En el entorno off-line piensa en qué acciones puedes llevar a cabo para difundir tu mensaje: a que actos puedes acudir, si puedes dar conferencias o charlas o cursos, si te atreves a escribir un artículo para un medio de comunicación o salir en radio o televisión o organizar un curso. Tú decides.
En el entorno on-line investiga y decide en qué redes sociales quieres actuar, qué protocolos requieren y sobretodo que quieres y estás dispuesta a compartir. Piensa también si quieres tener un blog en el que poder crear y difundir contenidos a tu aire. O si quieres hacer videos y abrir un canal en Youtube.
Y no te quiero marear más sobre redes sociales, en todo caso si sigues mi blog irás encontrando consejos.
Es el momento de preparar buenas fotografías tuyas y de pensar en tu manera de vestir. Porque todo deja marca.
Y como lo gratis mata, #logratismata, ten siempre presente que si no monetizas tu propuesta de valor no podrás seguir ofreciéndola a tu público a no ser que seas rico o tengas un mecenas.

10. Mide tus progresos

Para saber si avanzas adecuadamente necesitas tener indicadores. Seguramente hayas visto las siglas KPI o Key Performance Indicators.
Antes de definir los indicadores ponte algunos objetivos a conseguir en la gestión de tu marca.
Los indicadores pueden ser cuantitativos o cualitativos dependiendo si se pueden medir o no en unidades físicas como dinero, apariciones en prensa…
Define los indicadores que te sean de mayor ayuda y haz que sean tuyos porque cada cual mide su actividad a su aire.
Empieza por buscarte en Google para ver en qué posición sales. Si no estás en la primera página ya tienes el primer indicador de progreso.

Libros sobre Marca Personal

Tu Start-Up Personal: guía para invertir en ti y hacer realidad tus propósitos de Jordi Collell. En mi, libro encontrarás las indicaciones prácticas para gestionar tu marca personal y los elementos que necesitas para conseguir tu cambio personal y llegar a ser conocido, reconocido, recordado y elegido. Con este libro obtendrás las herramientas vitales para:

  • Destilar tus valores fundamentales y expresarlos claramente
  • Definir tus parámetros de éxito
  • Destapar el poder que llevas dentro y
  • Disfrutar plenamente del éxito que te mereces.

Y tú, ¿qué marca eres?: 20 claves para gestionar tu reputación personal de Neus Arqués. Es el primer libro de marca personal que se publicó en España y ya va por la tercera edición totalmente puesta al día. Es un muy buen manual práctico y como dice la autora en su presentación no existen pócimas milagrosas para crear una marca personal, requiere esfuerzo y trabajo, pero gracias a este libro, conoceremos las herramientas más importantes que nos ayudarán a definir, posicionar, comunicar y gestionar nuestra marca personal y nuestra reputación. Y conseguir con ello el objetivo final: que para cualquier necesidad nos llamen a nosotros y no a nuestra competencia. Es decir, que seamos los elegidos.

Marca personal para Dummies de Andrés Pérez Ortega. Para mí es el libro con mayores características de manual que ha publicado el autor. Desarrolla la metodología que Andrés ha ido exponiendo a lo largo de los años basada en su famosa matriz. Y como dice el autor, a través de este libro descubrirás y analizarás lo que te define, para comunicarlo eficazmente y, de este modo, conseguir ocupar un lugar privilegiado en el recuerdo de los demás. Para conseguirlo debemos ser capaces de diseñar nuestro propio plan de posicionamiento.

Hay más libros, por supuesto, pero estos tres forman parte del núcleo duro del conocimiento en marca personal. Feliz lectura.

Consejo final

Emprender un proceso de gestión de tu marca personal te permitirá conocerte mejor, definir tu propósito, la propuesta de valor y los objetivos personales y profesionales. Si sigues mis pasos o los consejos de los autores que te recomiendo seguro que lo consigues, pero si te dejas acompañar tus resultados serán extraordinarios. Como dice un antiguo proverbio:

Si viajas sólo irás más rápido, pero si lo haces acompañado llegarás más lejos.

Cuenta conmigo.